Archive for the ‘Actualidad’ Category

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Mudanza

noviembre 19, 2008

Me traslado a blogspot. Llevo días tanteándolo y simultaneando los dos, pero finalmente me he decidido.

Me traslado por la simple razón de que es mucho más fácil allí ver cuándo añadís una entrada.

Mi wordpress seguirá en línea, pero a partir de ahora actualizaré en: http://esteplanetaimaginario.blogspot.com/

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¡Rojilla!

julio 24, 2008

Porque estoy HARTA de quien insulta empleando los términos ROJO y FACHA sin tener ni puñetera idea de lo que está diciendo:

UN FACHA DE SIETE AÑOS

«Me interpela un lector algo –o muy– dolido porque de vez en cuando aludo a España como este país de mierda. El citado lector, que sin duda tiene un sentimiento patriótico susceptible y no mucha agudeza leyendo entre líneas, pero está en su derecho, considera que me paso varios pueblos y una gasolinera. Le extraña, por otra parte, y me lo comunica con acidez, que alguien que, como el arriba firmante, ha escrito algunas novelas con trasfondo histórico, y que además parece complacerse en recuperar episodios olvidados de nuestra Historia en esta misma página, sea tan brutal a la hora de referirse a la tierra y a los individuos que de una u otra forma, le gusten o no, son su patria y sus compatriotas.

La verdad es que podría, perfectamente, escaquearme diciendo que cada cual tiene perfecto derecho a hablar con dureza de aquello que ama, precisamente porque lo ama. Y que cuando abro un libro de Historia y observo ciertos atroces paralelismos con la España de hoy, o con la de siempre, y comprendo mejor lo que fuimos y lo que somos, me duelen las asaduras. Aunque, la verdad, ya ni siquiera duelen. Al menos no como antes, cuando creía que la estupidez, la incultura, la insolidaridad, la ancestral mala baba que nos gastamos aquí, tenían arreglo. La edad y las canas ponen las cosas en su sitio: ahora sé que esto no lo arregla nadie. España es uno de los países más afortunados del mundo, y al mismo tiempo el más estúpido. Aquí vivimos como en ningún otro lugar de Europa, y la prueba es que los guiris saben dónde calentarse los huesos. Lo tenemos todo, pero nos gusta reventarlo. Hablo de ustedes y de mí. Nuestra envilecida y analfabeta clase política, nuestros caciques territoriales, nuestros obispos siniestros, nuestra infame educación, nuestras ministras idiotas del miembro y de la miembra, son reflejo de la sociedad que los elige, los aplaude, los disfruta y los soporta. Y parece mentira. Con la de gente que hemos fusilado aquí a lo largo de nuestra historia, y siempre fue a la gente equivocada. A los infelices pillados en medio. Quizá porque quienes fusilan, da igual en qué bando estén, siempre son los mismos.

Pero me estoy metiendo en jardines complejos, oigan. El que quiera tener su opinión sobre todo eso, acertada o no, pero suya y no de otros, que lea y mire. Y si no, que se conforme con Operación Triunfo, con Corazón Rosa o con Operación Top Model, o como se llamen, y le vayan dando. Cada cual tiene lo que, en fin, etcétera. Ya saben. Por mi parte, como todavía me permiten y pagan este folio y medio de terapia personal cada semana –es higiénico poder morir matando–, me reafirmo un día más en lo de país de mierda. Y lo voy a justificar hoy, miren por donde, con una bonita anésdota anesdótica. Una de tantas.

Verán. Un niño de siete años, sobrino de un amigo mío, observando hace poco que varios de sus amigos llevaban camisetas de manga corta con banderas de varios países, la norteamericana y la de Brasil entre ellas –algo que por lo visto está de moda–, le pidió al tío de regalo una camiseta con la bandera española. «Van a flipar mis amigos, tito», dijo el infeliz del crío. Según cuenta mi amigo, el sobrinete bajó al parque como una flecha, orgulloso de su prenda, con la ilusión que en esas cosas sólo puede poner una criatura. A los diez minutos subió descompuesto, avergonzado, a cambiarse de ropa. El tío fue a verlo a su habitación, y allí estaba el chiquillo, al filo de las lágrimas y con la camiseta arrugada en un rincón. «Me han dicho que si soy facha o qué», fue el comentario.

Siete años, señoras y caballeros. La criatura. Y no en el País Vasconi en Cataluña, ni en Galicia. En la Manga del Mar Menor, provincia de Murcia. Casualmente, y sólo una semana después de que me contaran esa edificante historia infantil, otro amigo, Carlos, gerente de un importante club náutico de la zona, me confiaba que ya no encarga polos deportivos para sus regatistas con el tradicional filetillo de la bandera española en las mangas y en el cuello. «En las competiciones con clubs de otras autonomías –explicó– están mal vistos.»

Dirán algunos que, tal y como anda el asunto, podríamos mandar a tomar por saco ese viejo trapo y hacer uno distinto. Al fin y al cabo sólo existe desde hace dos siglos y medio. Podríamos encargarle una bandera nueva, más actual, a Mariscal, a Alberto Corazón, a Victorio o a Lucchino. O a todos juntos. Pero es que iba a dar igual. Tendríamos las mismas aunque pusiéramos una de color rosa con un mechero Bic, un arpa y la niña de los Simpson en el centro; y en las carreteras, el borreguito de Norit en vez del toro de Osborne. El problema no es la bandera, ni el toro, sino la puta que nos parió. A todos nosotros. A los ciudadanos de este país de mierda.»

ARTURO PÉREZ-REVERTE

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Simbiosis

diciembre 21, 2007

Ayer descubrí el lado amable de las ruedas de prensa. Estoy acostumbrada a que éstas sean actos aburridos, previsibles, sin emoción, donde la información se conoce de antemano y que sobre todo en mi ciudad, nunca o casi nunca favorezcan el acercamiento a personajes interesantes.

Pero es que ayer viví en mis propias carnes las ventajas del poder de los medios de comunicación. Al mediodía se presentaba la nueva programación del Palacio de Festivales para 2008. Y allí me presenté, yo que apenas conozco a nadie del mundillo, dispuesta a obtener una información muy valiosa para estos días de sequía informativa.

La rueda transcurre como tantas otras, con el punto a favor de la brevedad. En cuanto termina, y viendo que los periodistas nos estábamos ya colocando el abrigo para “huir” (era hora de comer), el director del Palacio se me acerca y me pide -casi me ruega, me vería las ganas de irme-, mientras mira también al resto: “no os vayáis corriendo, por favor, quedaos a tomar algo”.

Y para asegurarse de que nos quedábamos, no sólo nos hizo esa invitación, sino que además el Consejero de Cultura nos fue pasando una bandeja con canapés, la encargada de prensa del Palacio nos entregó bolsas con regalos (botellas de vino, marcadores de libros, bufanda, guantes y gorro de lana), nos ofrecieron barra libre de varias bebidas, etc. al tiempo que el director iba dejando caer como quien no quiere la cosa: “aperitivos de calidad, COMO NUESTRA PROGRAMACIÓN”.

¿Tantas atenciones para favorecer la imagen de la insititución ante los medios? Supongo que resultará rentable, por algo lo hacen, claro. Yo me quedo con esa sensación extraña, casi grotesca, de encontrarme en medio de aquel lujo, cargada de regalos, sin conocidos a la vista, pero hablando con quien tenía más cerca, mientras el tío del que depende la Cultura, el Turismo y el Deporte de Cantabria me servía un aperitivo. Ya podían ser así todas las ruedas de prensa.

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Adiós, Fernando

noviembre 23, 2007

Me decía David ayer en referencia a la muerte de Fernando Fernán-Gómez: “triste día para los amantes de las mentes preclaras”. No hay mejor manera de decirlo, y es que a David se le dan de maravilla las palabras. Como se le daban a este grande que, después de muchos años de derrochar capacidades artísticas, se ha marchado a descansar.

Cuando yo era pequeña, me parecía un actor un poco pesado, con mal genio y que gritaba mucho. Cuando desarrollé la capacidad de discernir, mi visión cambió radicalmente. Aún así, no comencé a apreciar en toda su dimensión el inmenso talento de este perpetuo personaje, hasta que lo descubrí como director: El viaje a ninguna parte, La vida alrededor y sobre todo El extraño viaje me hicieron valorarlo mucho más. Unido a todo ello, su facilidad de escritura y de palabra lo consagraron ante mis ojos como un pequeño dios viviente en España.

Me parece muy triste que haya quien se empeñe en recordarlo como ese viejo “con mala educación”. Porque quienes realmente lo conocían coinciden en que se trataba de otro papel interpretado por él con la misma credibilidad que los demás de su trayectoria.

Llevo buscando La silla de Fernando (David Trueba, 2006) hace mucho tiempo sin demasiado éxito. Qué pena que cuando la vea, él ya no estará entre nosotros. En cualquier caso, me servirá para descubrirlo mejor. Por ahora y desde aquí, mi más sincera admiración.

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Impotencia

octubre 17, 2007

Qué desagradable es que se estropee el ordenador. Por la impotencia que se siente (el 90% de los que tenemos PC no sabemos arreglarlo) pero sobre todo porque una se da cuenta de cuánto necesita al trasto éste. Y no es que tenga mono de Internet o de alguno de sus servicios en concreto (de hecho, no tenerlo me proporciona un descanso obligatorio de trabajo desde casa), sino que me supera una sensación de PÁNICO por los posibles daños en el disco duro, el archivo, el almacén en el que durante años llevo guardando TANTO que no soportaría perder y de lo que no tengo copia porque a base de CDs (no puedo grabarlo en DVDs) no daría a basto. 

Y aunque aún no lanzo las campanas al vuelo, parece que esta avería no está directamente relacionada con el disco duro… *suspiro de alivio* … Pero aún sigo esperando recuperarlo vivito y coleando.

Mientras tanto, jornada de reflexión… No quiero vivir con este miedo encima continuamente. Creo que esta es la ocasión oportuna para asimilar de una vez por todas que quienes amamos lo almacenado en el personal computer, deberíamos tener una copia de seguridad en un disco duro externo (con una considerable capacidad). A ver si sigo mi propio consejo.

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Como Audrey cuando la dejaron Sola en la Oscuridad. Así me sentiría yo sin “Mis archivos”. Qué fuerte, Doc…

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Actualidad

octubre 10, 2007

Mi día a día laboral se nutre de noticias, de lo que es “nuevo” informativamente hablando. Una de las muchas claves de la calidad de la información es su inmediatez. El medio que se lleva el gato al agua es el primero que se entera, que conoce y que da a conocer.

El concepto actualidad no ha tenido apenas influencia en mi vida hasta que he comenzado a trabajar como periodista. El cine que más me gusta está hecho hace 60 años y cuando veo una peli de la última década suele ser tiempo después de su estreno, no conozco la mayor parte de la música que se hace hoy en día, leo las revistas meses más tarde de su publicación y el telediario ha sido para mí ese programa que ven mis padres y que sólo sirve para hundirse en graves depresiones. Mi interés siempre ha estado focalizado más en el pasado que en presente. ¿Defecto? Probablemente.

Pero mi ocupación actual me obliga a luchar contra esta tendencia. Me exige estar pendiente de la -con frecuencia- tediosa actualidad cántabra y redactar continuamente noticias sobre ella. El trabajar en un diario digital lo acelera todo mucho más: lo que he publicado por la mañana quizá ya no es noticia por la tarde y casi todos mis escritos tienen un tiempo de vida tan breve que aturde.

La cuestión es que varias circunstancias de los últimos meses me hacen plantearme si la inmediatez informativa de la que “disfrutamos” está enfocada hacia lo que en realidad importa.

Y es que, el 29 de julio de este año, yo estuve bañándome en el mismo mar en el que horas antes moría ahogado Rubén, mi colega de universidad, mi entrañable vecino y compañero de viaje. Por supuesto, en ese momento vivía en la inopia y ni siquiera fui consciente (como la mayoría de sus amigos) de su desaparición hasta días después. Por el mismo motivo tuve que conocer la muerte de mi amiga Sonia a través de la peluquera de su madre, por la que se enteró la hermana de otra amistad en común. Así de irónicamente macabra es la vida.

Es totalmente comprensible que sus familias, sumidas en el dolor, busquen la máxima discreción, demasiado tienen con su pesadilla privada. Y no soy tan ingenua como para creer que los medios de comunicación son adivinos y telepáticos.

Pero lo que yo me pregunto es de qué coño me sirve saber los últimos detalles de la semana de Victoria Beckham en París cuando ni siquiera he podido acudir al funeral de una de las personas que han formado parte de la última etapa mi vida. Porque NO ESTABA INFORMADA.

foto de lagape en 10/10/07 

Foto: Grecia, by Suspe. Sonia y yo fuimos de las poquísimas que votamos Grecia como destino para el viaje de fin de carrera. Por supuesto, no ganamos.

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The Opposite of Dream

septiembre 1, 2007

foto de lagape en 1/09/07 

Antes de anoche soñé que mi jefe me reñía porque no estaba haciendo bien el trabajo, me agobié incluso después de despertarme y ayer llegué hasta un rato antes.

La cuestión es que por la tarde, antes de irme de fin de semana, mi jefe me comunica que me va a renovar el contrato, que quiere que me quede.

¿Existirán los sueños inversamente premonitorios?