Archive for the ‘Pensamientos’ Category

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Inmenso poder

septiembre 21, 2006
 
Sus apariciones son diversas, pero siempre súbitas y en la mayoría de los casos, inesperadas.
Puedo estar "perfectamente" ubicada en mi actualidad personal, en uno de esos escasos momentos en los que los recuerdos no son protagonistas de mi pensamiento y mientras camino por la calle hablando de los temas que me ocupan recientemente, surge en forma de plastilina. Inmediatamente me recorre un escalofrío nervioso idéntico al del primer día de preescolar. Entonces me siento ilusionada pero asustada porque no sé qué me voy a encontrar en ese colegio extraño lleno de niñas que no conozco.
Quizá entro en una librería y cuando me acerco a las baldas que contienen revistas, sale de ellas en forma de barniz que lustra sus páginas. La sensación de ser la nueva becaria que aporta su opinión sobre el diseño del último número se apodera de mí como si no hubieran pasado dos años desde que dejé de trabajar en la revista.
Más terrible es aún si alguna prenda de ropa o un frasco de colonia lo sacan a pasear por la casa para avivar el recuerdo de mi abuelo, que parece volver a estar en el salón, en el pasillo, en su habitación… y me llena de una tristísima nostalgia.
Claro que yo también puedo jugar con él. Puedo volver a una de las tardes de rondalla en el colegio si lo busco en una cuerda de laúd, o volver a tener diez años si consigo que se desprenda de algún muñeco que conservo de esa época o abrir una caja de peladillas para que liberándolo viaje a la casa de mis abuelos en Valladolid. 
Los diferentes periodos de tiempo, marcados por diferentes maneras de sentirme ante la vida, no los delimitan los días, los meses o los años, sino los olores. Me hacen consciente de que las vivencias y los recuerdos se alejan según pasa el tiempo sólo en la teoría, porque en la práctica son susceptibles de ser activados en el momento menos esperado gracias a la fragancia que desprende un objeto, persona o lugar.
Emociones superadas, sentimientos enterrados o personas supuestamente olvidadas se actualizan en cualquier instante en la mente si el olor con el que lo relacionaba está cerca.
 
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Cuando no calienta el sol aquí en la playa

julio 25, 2006
 
Mundo mágico, noche en el día, nostalgia de verano.
 
Bruma misteriosa que con su obstinación le pone alas a la fantasía y trae a la mente sugerentes imágenes románticas de acantilados, tragedia y niebla…
 
Rocas olorosas que resurgen de la arena, con su escarpada superficie, recordándonos que están ahí aunque normalmente no las veamos…
 
Pequeños seres que se dejan observar cuando baja la marea, desapareciendo prestos al intuir cualquier presencia ajena a su microuniverso…

 

Paisaje que, extrañamente desde su melancolía, devuelve retazos de ilusión perdida durante esas mañanas estivales en las que la mayor aspiración era tocar el agua y perderse entre sus rizos de espuma…
 
¡Qué próxima me siento a ti, día nublado y brumoso de verano!
 
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De vez en cuando la vida

junio 15, 2006


De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega como un atlas.
Nos pasea por las calles en volandas,
y nos sentimos
en buenas manos.
Se hace de nuestra medida, toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela.

De vez en cuando la vida toma conmigo café
y está tan bonita que da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita a salir con ella a escena.

De vez en cuando la vida se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo.

De vez en cuando la vida afina con el pincel:
se nos eriza la piel y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.

De vez en cuando la vida nos gasta una broma
y nos despertamos sin saber qué pasa,
chupando un palo sentados sobre una calabaza.
 

Joan Manuel Serrat 

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Lista ameliense (o los gustos y “disgustos” de una)

mayo 13, 2006
 
Sé que muchos espacios contienen ya este tipo de listados, pero ciertas observaciones de los últimos meses no me dejan prorrogar más mi propia lista "Poulain", que iré completando según vaya surgiendo…
 
NO

– Desdeñar las obras de ciertos autores por su ideología política u orientación sexual
– El empeño por encontrar a la nueva Audrey Hepburn
– Interrupciones de las clases para causas que no apoyas
– Ir al cine a ver qué ponen
– Ir a comprar algo, tener que recorrer media ciudad y finalmente no encontrarlo, especialmente en el caso de los regalos
– Ir "de compras" en vez de "a comprar"
– Las decisiones, que me presionen, que me metan prisa…
– Las preguntas con respuestas muy obvias

– Los fondos de escritorio prederminados
– Los mails reenvíados con pps o mensajes insustanciales o sin gracia o sin personalizar
– Los prejuicios por antigüedad a la hora de acercarse a la cultura
– No saber diferenciar en piezas tocadas en directo un desafine de una nota discordante pero correcta

– Nombrar la peli El chico y que alguien pregunte: "¿La de Bruce Willis?"

– Perder el hilo de lo que alguien me está contando/el libro que estoy leyendo/la película que estoy viendo porque no puedo dejar de pensar en ese tema puñetero, que al final no es tan importante

Que alguien golpee o desplace la silla en que estoy sentada
– Que en los conciertos de música clásica aproveche la mayoría del público los intervalos entre obra y obra para toser (¡¿todos tenían ganas?!)
– Que en los dibujos/cuadros/fotos de estanques no haya ninguna rana medio camuflada
– Que la gente diga masivamente que su canción favorita es "With o without you" de U2
– Que la gente llame "acento" a la "tilde"
– Que la lista de pelis que quiero ver crezca exponencialmente
Que Moulin rouge sea conocido cinematográficamente hablando por ese engendro de Luhrmann y no por el peliculón de Huston
– Que no exista una tecla de "Buscar" como la de los ordenadores para la vida
– Que no haya un buen camino para ir y volver andando de los centros comerciales de Santander
– Que salgan ediciones nuevas en DVD (con extras y material nuevo e interesante) de películas que ya tengo
– Que se piense que The sound of music es una película sobre unos niños y una monja que cantan
– Referencias continuas de los profesores a que es Lunes o Viernes para justificar nuestro atontamiento

– Subir a un autobús casi lleno y que quien está sentada/o sola/o no lo indique
 

 
 

 
– Aprovechar los viajes en autobús para leer/estudiar/dormir/escuchar música
– Comparar trabajos escritos de diferente gente sobre el mismo tema
– El camuflaje animal
– El olor a gasolina, a lluvia, a ropa secada al sol, a cerilla encendida
– Encontrar cosas que consideraba perdidas
– Enterarme del título de esa canción que quería conseguir

– Esforzarme por las cosas, y luego obtener resultados positivos (elogios, notas, agradecimientos…)
– Imaginar cómo sería mi vida en los EEUU de los 50
– La emoción de los encuentros y las despedidas (cuando éstas no son definitivas)

– La ilusion de esperar algo muy bueno
– La letra de los zurdos
– La sensación de no poder parar de reír
– Las miradas cómplices
– Los textos escritos sin que aparezca ni una sola vez (deliberadamente) una letra tan común como la "a"
– Meterme en la cama cansadísima con las sábanas recién cambiadas
– Hacer de la necesidad virtud
– Pasar al lado de un grupo de palomas y conseguir que ninguna se espante
– Respirar hasta el fondo de los pulmones
– Que en las pelis te hagan dudar sobre la identidad de los personajes pero den pistas mediante símbolos, estén ambientadas en los EEUU cinquenteros, o traten de profesores que cambian positivamente a sus alumnos (y ya si es a través de la música…)
– Que un hombre sepa ver la belleza tanto en mujeres como en hombres y lo diga
– Ver fotos de mis amigas/os de pequeños/as…
– Ver juntos el rojo, verde, amarillo y azul
 
 
 
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Porque no sólo de “glamour” vivía Audrey

marzo 22, 2006

De mis conocidos es sabida la admiración que siento por esta maravillosa mujer. Talento interpretativo, bondadosa personalidad, innegable elegancia… serían tres de los múltiples rasgos que motivan mi preferencia, en parte heredada.

La noche temática dedicó hace un par de semanas su espacio a varios Mitos del cine; tres documentales sobre mujeres que han marcado, de maneras muy diferentes, la historia del séptimo arte. El segundo de los documentales estaba dedicado a mi favorita, bajo el título Audrey Hepburn, una estrella en busca de sí misma. Si por algún motivo ha destacado para mí este trabajo ha sido porque su discurso destaca la cara menos “comercial” de la actriz.
Audrey ha servido siempre como estandarte del glamour y se recurre a su nombre cuando alguien quiere dejar clara la correcta utilización del término. Y sería inútil, además de falso, decir que esta mujer no manifestó en el ámbito de su vida pública un “saber estar y vestir” que destacan de manera notable y persisten, marcan tendencia y encandilan todavía hoy.

Pero no es tan falso observar que quizá en exceso, se mezcla el mito de Audrey con su personaje de Holly Golightly en Desayuno con diamantes (Breakfast at Tiffany’s), esa sofisticada prostituta, delicada pero frívola y superficial. Es, para suerte y desgracia de esta heronía, ese papel uno (sino el que más) de los que mejor se recuerda entre los que interpretó y su caracterización como el personaje de Capote la más reproducida en imágenes. Sin embargo y como destacaba el documental, si hay que identificarla con uno de sus muchos papeles, sería con el de Gabrielle Van Der Mal, la sufridora monja de Historia de una monja (The Nun’s Story). Una mujer inmersa en la lucha interna entre su vocación religiosa y su crisis de fe debido al dolor y enfermedad que ve entre los habitantes de la población del Congo donde es destinada como enfermera.

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Y es que Audrey sufría. Y no sólo por las infidelidades de sus parejas, sus abortos o por el cáncer que terminó con su vida, sino que sobre todo sufría por el dolor ajeno. Su empatía con la gente desfavorecida (sobre todo con los niños) era tan enorme que se sumía en graves depresiones, especialmente después de trabajar como embajadora de UNICEF y observar de cerca el horror diario en el que se ven inmersos millones de niños en multitud de países. Quizá su aguda sensibilidad con los más pequeños se debiera a su dura niñez, marcada por la ocupación nazi de Bélgica, el hambre y el sufrimiento. 
 
En cualquier caso, y dejando a un lado los motivos que la hicieron ser así, creo que de vez en cuando conviene recordar la cara menos conocida de una de las actrices más importantes del S.XX, la parte de ella que menos encaja con el estilo de los múltiples cuadros, bolsos, carteras… que inundan las tiendas de decoración últimamente, y que pueden contribuir, en ciertos casos, a banalizar su recuerdo.
La RAE define glamour como “encanto sensual que fascina”.
¿La máxima encarnación del glamour? Desde luego, pero sobre todo del espiritual.
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Joven, hay alternativas. Pásalo

marzo 21, 2006
 
Intuyo que la mayoría de gente que lea esta entrada al blog criticará mi opinión, considerará el texto un despropósito o simplemente disentirá totalmente. Ojalá me falle la intuición.
NO critico la diversión, NO critico la fiesta, NO critico siquiera el botellón (cuando no perjudica a nadie), pero SÍ que la gente de mi generación se movilice nacionalmente por algo como una ingesta colectiva de alcohol tratando de demostrar… ¿qué? ¿ser los más borrachos de cada comunidad? ¿ser quienes más e-mails insulsos reenvían? ¿dejar claro que sólo nos mueven acontecimientos insustanciales como ese?
Recojo un comentario vertido en el programa Protagonistas Cantabria de Punto Radio DM Santander hace una semana, con el que me identifico en gran medida:
 
Querido joven:
 
He tenido la buena suerte de que mi móvil no ha recibido tu mensaje convocándome al gran botellón que dices que preparas para el día 25 de marzo en los Jardines de Pereda. No es extraño dada mi edad, que no me veo yo con la litrona en la mano.
Querido joven… ¿Qué te hemos hecho? ¿Cómo te hemos educado?
Querías una moto y te la compramos. Querías un móvil, maldito el día, y también sucumbimos. Tenías deberes y te ayudamos. Querías una determinada ropa, de marca claro, y no supimos decir que no. Querías aquel día llegar un poco más tarde, y te dimos licencia y llegaste a casa cuando te dio la gana. Querías un ordenador para estudiar, y el aparato llegó a casa y se convirtió en herramienta de chateo no se sabe con quién…
Querido joven, qué fácil te lo hemos puesto. Tienes, con pocos años, lo que a nosotros nos costó toda una vida conseguir. Tienes de casi todo pero me da la sensación que no sabes cómo usarlo. No sabes entretenerte, no sabes…(…)
Querido joven… Cuando el día 25 estés en los Jardines de Pereda búscate un espejo y mírate, litrona en mano. ¿Dónde está el gusto? ¿Es esa toda tu rebeldía? ¿Es ese tu grito contra los mayores?
Frente a ese tiempo de ocio que tú quieres elegir -en tu foro hay muchos que dicen que se trata de batir récords y comprobar quién es la juventud más borracha de España- la vida diaria te propone otros caminos. Mira sino estos mensajes…
Hay otros jóvenes trabajando en ONG’s. Necesitan más manos. Pásalo.
Hay alternativas para el tiempo libre. Pásalo.
Hay actividades culturales hechas para ti, a tu medida. Pásalo.
Hay situaciones sociales que requieren gente joven que las denuncien. Tú mismo. Pásalo.
Hay gente mayor sola, y jóvenes que les atienden. Tú puedes ser otro. Pásalo.
Hay padres, muchos, que no duermen pensando en tu deriva. No se lo merecen. Pásalo.
Hay asociaciones (…) que trabajan por un mundo mejor y necesitan mentes jóvenes. Es tu reto. Pásalo.
Hay una naturaleza preciosa en Cantabria. Es tuya, difrútala. Pásalo.
Hay compañeros con problemas que necesitan que les escuches. Pásalo.
Hay jóvenes que no han tenido acceso a lo que tú tienes. Puedes ayudarlos. Pásalo.
Hay alegría fuera del botellón, pásalo…
Querido joven. Hoy te mandaré un mensaje, en mi caso el primero. Apunta: sólo se es joven una vez. No ahogues tu juventud en una botella. Pásalo.
 
Posdata. Se acaba de cumplir el segundo aniversario del horror que nos sacudió a todos en Madrid el 11-M. Una jornada para refugiarnos en nuestra rabia, para llorar por dentro, para escuchar las lágrimas que nos trae el viento… Por favor, querido joven, piensa sólo un poquito en esas cosas que nos pasan a todos. Y si quieres ahogar tus penas y las nuestras, no recurras al alcohol. Estoy seguro que muchos, tus padres incluidos, te donaremos gustosamente nuestro agua…
Querido joven, agua de lágrimas.
 
José Emilio Pelayo
 
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Sacudiendo conciencias

marzo 5, 2006
 
"En Italia, en 30 años de dominación de los Borgia hubo guerras, terror, sangre y muerte, pero surgieron Miguel Angel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza hubo amor y fraternidad, 500 años de democracia y paz y ¿qué tenemos? El reloj de cuco" (The third man)
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El siempre polémico Arturo Pérez Reverte aparecía hace unos días en el programa televisivo de entrevistas de Jesús Quintero. Sus declaraciones en el espacio, llenas de convicción y firmeza y expresadas con la vehemencia y "descaro" que le caracterizan, llevan tiempo dando vueltas en mi cabeza por lo chocantes en muchos casos y por lo sorprendentemente ciertas que se me han revelado en otros tantos.
 
A continuación, parte de sus opiniones volcadas en diálogo con El loco de la colina:
 
"Durante los últimos tiempos el humanismo cristiano nos ha situado en un "buenismo" generalizado que yo creo que es perjudicial"
 
"Estamos criando una generación que cree que no hay dolor ni muerte y a la que a la vez negamos la cultura, dejándola inerme en manos de la crueldad del universo"
 
"Las guerras son higiénicas, sacuden las conciencias, purgan las mentes. Quizá somos peores que nuestros padres porque hace cincuenta años que no hay guerras en Occidente"
 
"El mecanismo que lleva al hombre al poder tiene filtros que eliminan a los honrados por su propia naturaleza"
 
"Uno de los males del ser humano es que cree que todo tiene solución"
 
Potentes, divergentes de lo que considero el "pensamiento general" en nuestro país y a la vez provenientes de un hombre que ha estado en contacto con la "realidad" de la vida. ¿Será verdad eso que dicen (y que yo no comparto) de que "Un pesimista es un optimista bien informado" o se trata únicamente de la opinión de alguien que ha contemplado de cerca el horror?
 
Qué triste pensar que tras años de dura lucha por conseguir mejorar nuestra calidad de vida, en la actualidad no sepamos valorar lo que tenemos en su justa medida. Pero es que como dice el (cierto) refrán: "No se sabe lo que se tiene hasta que se pierde". Heráclito escribió: "La guerra es la madre de todas las cosas", Reverte recomienda la lectura de los clásicos y la pregunta queda en el aire… ¿para ser un verdadero SER HUMANO primero hay que SUFRIR?